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UN HÉROE DESCONOCIDO
El chilote aviador que venció el Pacífico. Nació para ser marino, pero jamás pensó que iba a surcar los mares de Chiloé en un bote volador. El 21 de agosto de 1998, en el Cementerio General de Santiago fue sepultado el Coronel de Aviación Horacio Barrientos Cofre, quien fuera el comandante del Catalina C-405 "Manutara", que en 1951 unió por primera vez el continente con la Isla de Pascua. En el discurso pronunciado a nombre de los tripulantes sobrevivientes, el comandante de grupo José Núñez Rousseau dijo de él que era "un hombre para quien el futuro jamás fue remoto y el presente jamás fue vacío". Efectivamente, así fue, porque el "Chilote" Barrientos nunca dejó de ser protagonista de nuestra historia aeronáutica. Antes del vuelo inmortal del "Manutara" había protagonizado una de las grandes hazañas de nuestra aviación regional. Nuevos derroteros En el primer intento por establecer la ruta aérea Puerto Montt-Punta Arenas, en enero de 1930, hubo de lamentarse la irreparable pérdida de cinco valerosos aviadores y dos máquinas (el Vickers Vedette Nº 5 y el Junkers R-42 Nº 6), lo que constituyó, sin duda alguna, un artero y doloroso golpe a las pretensiones de Merino Benítez por conseguir la conquista de los espacios australes. Pero ello, además, incentivó la búsqueda de nuevos derroteros para conseguir el fin propuesto. El 21 de marzo de 1930 por decreto supremo Nº 1167 se crea la Fuerza Aérea de Chile, unificando los servicios de la aviación militar y naval. Su primer jefe es Merino Benítez quien, con mayores medios humanos y materiales a su alcance establece nuevas directivas para extender los vuelos hacia la región austral. Reconocimiento a los canales Dispone inmediatamente un vuelo de reconocimiento de la ruta de los canales, desde Puerto Montt al sur, por medio de dos "botes voladores" Dornier Wal, el Nº 15 comandado por el capitán de bandada Herbert Youlton Bullee (copiloto teniente Tomás Gatica, radiotelegrafistas Mauricio Cepeda y Tomás Cortés y suboficial mecánico Guillermo Gómez) y el Dornier Wal Nº 17 comandando por el teniente Horacio Barrientos Cofré (copiloto teniente Raúl Mariotti, mecánicos sargento Alejo Cepeda y sargento Bonilla, y radioperador Gaspar Zúñiga). Las instrucciones: un prolijo reconocimiento de cada canal, cada isla o ensenada de la región; establecer estaciones de reabastecimiento a lo largo de la costa, con suficiente stock de combustible, repuestos y herramientas; y a mediano y largo plazo levantar cartas aerofotogramétricas, montar una red de estaciones de radio y meteorológicas y crear una base terminal en Punta Arenas. 42 vuelos En cumplimiento de sus objetivos ambas tripulaciones hicieron una dificultuosa pero exitosa labor de reconocimiento entre Puerto Montt y Puerto Edén, acuatizando en Palena, Puerto Aisén, Puerto Lagunas, Puerto Vidal (Chelles), Ayacara, Isla Churrucúe, Puerto Casma y Puyuhuapi, reconociendo el golfo de Penas, Canal Messier y Angostura Inglesa; realizaron 42 vuelos, levantaron cartas y señalaron sitio apropiados para la instalación de radioestaciones, labor en que estuvieron ocupados entre el 1 de agosto y el 29 de septiembre. El 10 de octubre de 1930, el capitán Youlton emitió un informe, en el que enfatizó que, si en sus vuelos no llegó a Punta Arenas, "fue únicamente porque las instrucciones que había recibido el suscrito daban la Angostura Inglesa como límite Sur para los reconocimientos". En el mismo informe Youlton hizo una serie de recomendaciones para la implementación definitiva de la línea aérea a Punta Arenas, así como sobre las cualidades de navegabilidad de los Dornier Wal, que él consideró negativas, insinuando realizar una serie de modificaciones en las aeronaves. Atendiendo dichas recomendaciones, el 16 de diciembre de 1930 se creó la Escuadrilla de Anfibios Nº 2, con base en Cabo Negro (Punta Arenas), que sería la base terminal de la futura "Línea Aérea Experimental a Magallanes". Servicios de un pionero Con sólo escasos 15 años, en febrero de 1919, ingresó a la Escuela Naval, de la cual egresó como oficial en Diciembre de 1924. Cuatro años después se integra al Servicio de Aviación Naval. En 1930, con el grado de Teniente 2º se convierte en fundador de la naciente Fuerza Aérea Nacional. Contaba a la fecha con 293 horas de vuelo. En el mes de Julio de 1930, en un avión Dornier Wal, inicia desde el Grupo de Aviación Nø 2, en Quintero, la exploración aérea de la zona austral del país. Durante tres meses sobrevuela la zona, llegando hasta Angostura Inglesa. En 1951, siendo Comandante de la Base Aérea de Quintero, es designado para comandar el histórico vuelo que el Catalina Nø 405, bautizado como "Manutara", iniciaría el 19 de Enero de ese año, desde La Serena, para cruzar el Pacífico Sur y unir en vuelo el continente con la Isla de Pascua, en 19,22 horas de vuelo. Esto lo convierte en el único oficial de la Fuerza Aérea que a su calidad de fundador de la Institución, puede agregar la de pionero de la exploración aérea austral y la de pionero en los vuelos a la lejana Isla de Pascua. Del diario El Llanquihue del Miércoles 23 de febrero de 2005


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